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RC Deportes

Se reanuda la fiesta inesperada

A pesar de ser dos de las franquicias de mayor tradición en las Grandes Ligas, los Medias Rojas de Boston y los alguna vez llamados Robins de Brooklin, ahora Dodgers de Los Angeles, continúan esta noche en el Dodger stadium la segunda Serie Mundial de su historia, un segundo capítulo 102 años después del primero.

 

EDGAR VALERO BERROSPE

Esta noche se llevará a cabo el tercer partido del Clásico de Otoño, donde con una ventaja de 2 juegos a cero, los Medias Rojas de Boston visitan tierras californianas para enfrentar a los Dodgers de Los Angeles, un equipo que rememora sus bases, de cuando hace más de un siglo y cuando eran conocidos como los Robins de Brooklin, se enfrentaron en por del título de la Serie Mundial.

Los Medias Rojas no han dejado de serlo. Ni tampoco se mudaron del ya legendario Fenway Park, cuya principal remodelación apunta a la sección de butacas instaladas encima del Monstruo Verde, ese espantoso muro que delimita el jardín izquierdo y por donde han visto volar batazos de los más legendarios jugadores de las Liga Mayores.

En este más de un siglo desde que Boston y Brooklin se enfrentaron en la Serie de 1916, los Red Sox ganaron en 1918 la tercera y última Serie Mundial en su line up al Sultán del Swat, Babe Ruth y comenzaron y finalizaron muchas historias.

Probablemente la más importante sea la famosa Maldición del Bambino, que hoy domina todo el mundo, pero que en Boston significó 86 años sin poder volver a coronarse, tiempo en el que generaciones completas de aficionados nacieron, vivieron y murieron sin ver jamás ganar la Serie Mundial a una novena de leyenda, que logró de nuevo en 2004.

Y es que Ruth fue traspasado al finalizar esa campaña de 1918 a los Yankees de Nueva York, equipo que estaba a punto de mudarse de Manhattan al Bronx, lanzado del Polo Grounds por los entonces Gigantes de Nueva York que no soportaron el impacto mediático y deportivo de la presencia de George Herman Ruth, como era su nombre de pila y con el  Bambino de Oro se fue la fuerza, el carisma y la ilusión de un equipo que quedó maldito por la afrenta de ir al que sería el más grande rival de Boston y la franquicia más dominadora en la historia del deporte a nivel mundial.

Los Robins en cambio, así llamados en honor a su manager Wilbert Robinson, quien logró que fueran aceptados en las Ligas Mayores en la campaña de 1914 y que oficialmente son señalados como Dodgers de Brooklin a partir de 1932, jugaron en el Ebbets Field hasta 1957, año en el que se mudaron a la Costa Oeste, jugando en el Memorial Coliseum de Los Angeles entre 1958 y 1961 antes de mudarse de nuevo, al Chávez Ravine para la campaña de 1962, donde han jugado los últimos 56 años.

Incluso, existe la curiosidad de que todo el mundo esperaba que Los Dodgers y los Medias Rojas se enfrentaran en la Serie Mundial de 1946, incluso se imprimieron programas oficiales con estos dos equipos como protagonistas del Clásico de Otoño de ese año, pero los Dodgers fueron barridos en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por los Cardenales de San Luis, que luego fueron y vencieron en siete juegos a Boston, campeón de la Liga Americana para agenciarse el título de las mayores.

El proveedor oficial de los programas de los Gigantes, los Yankees y los Dodgers, una empresa denominada Harry M. Stevens, decidió que tenía que estar lista para entregar a los aficionados el programa de la Serie Mundial en caso de que Brooklin avanzara, algo que no sucedió, pero esos documentos se han seguido vendiendo en Internet en cientos de dólares, como un souvenir extraño de la Serie Mundial que no sucedió en 1946. Tenían la foto el Ebbets Field en la portada de la publicación de 40 páginas e iban a ser vendidos en 25 centavos de dólar.

Entre otras cosas aparecían los órdenes al bat, los line ups, con fotos de Pee Wee Reese por el lado de los Dodgers y por supuesto Ted Williams con los Medias Rojas, en cuya breve mini biografía se hacía notar que era el único pelotero con un promedio de más de .400 en la última década.

Fue significativo que la Brooklin Trust Company incluyó un anuncio donde felicitaban a los Dodgers, “Felicidades, nos unimos a los millones de aficionados al beisbol que envían sus parabienes a los Brooklin Dodgers, tras conseguir el banderín de campeones de la Liga Nacional”.

Después de 1916, los Dodgers fueron a otras cinco Series Mundiales, todas contra los Yankees de Nueva York, incluyendo aquella de 1947 cuando ya con Jackie Robinson fueron derrotados los Yankees de Nueva York.

Tras aquel fallido intento ante San Luis en 1946, Boston regresó al Clásico hasta 1967, un año después de que los Dodgers de Los Angeles lo habían hecho. En 1975, el Boston regresó de nuevo, e igual, un año después que los Dodgers también lo habían logrado.

Así que el martes pasado, 102 años de aquella Serie Mundial de 1916 cuando Babe Ruth y los Medias Rojas derrotaron a Brooklin, se vieron por vez primera estas dos novenas en el Clásico de Otoño, y esta noche, los implacables Medias Rojas tratarán de alcanzar su victoria 15 en sus últimos 17 encuentros de Serie Mundial, después de haber barrido a los Cardenales de San Luis en 2004 y a los Rockies de Colorado en 2007 y perder apenas el segundo y tercer partidos de la Serie Mundial del 2013 ante San Luis, por lo que suma ahora cinco triunfos consecutivos tras ganar el cuarto, el quinto y el sexto hace cinco años y ahora los dos primeros ante los Dodgers. La espera, ha valido la pena.