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RC Deportes

Canelo-Golovkin, cada quien ve lo que quiere ver

AP

(o lo que le conviene)

 

PARA QUE QUEDE CLARO

 

EDGAR VALERO BERROSPE

Mientras yo no vea al “Canelo” Álvarez ganar de forma clara, sin sombra de duda, sin malas interpretaciones, o con interpretaciones extrañas que no dejen lugar a ninguna duda, seguiré cuestionando su carrera como hasta ahora.  ¿Qué Golovkin no ganó?… De acuerdo, pero ¿sabe qué? Tampoco perdió.

Ni por decisión dividida, ni por decisión mayoritaria. El entonces campeón mundial de peso medio del Consejo dio un concierto de mano izquierda que cada vez que el mexicano recuerde esta pelea, tendrá que seguir pensando que no pudo quitarse ni uno de los más de 100 jabs de izquierda que le conectó el kazajo. Y a la valentía que se dice exhibió el ahora campeón, yo le opongo la valentía que efectivamente lució en la pelea pasada. Porque meterse en la media distancia para buscar alcanzar a Golovkin, no es valentía sino una irresponsabilidad, sabiendo que el kazajo podía ponerlo en la lona con una buena combinación.

Álvarez no dominó en la pelea en ningún momento, porque cada vez que tiró un golpe de los que llaman “de poder” recibió otro igual, es más, creo que más cerca estuvo del nocaut el mexicano que su rival, quien mostró a cada momento porque fue campeón mundial y retuvo el cetro en 20 ocasiones, algo que no le auguro ni de lejos al “Canelo”, que puede ser muy famoso, pero que ya se ha convertido en una Diva del Ring, más que una estrella de fulgurante, resplandeciente y que yo estoy seguro, difícilmente será recordado algún día, como un “gran campeón”, a la altura de los verdaderos guerreros de los puños de nuestro país.

Ciertamente el jalisciense le ha tocado vivir en una época “dorada” donde las redes sociales generan grandes olas y tendencias, pero no por más famoso, es mejor que otros que no vivieron en esta época. Es multimillonario y ganará tal vez más dinero que su propio promotor, Oscar de la Hoya, que no se si está criando a su propio cuervo y más adelante con su “Canelo Promotions” le va a sacar los ojos como el “Golden Boy” le hizo a Bob Arum, pero eso tampoco significa que sea el mejor de estos tiempos, en los que, por cierto, hay un vacío de peleadores importantes.

La pelea no cumplió con las expectativas que se generaron y la mayor parte de la culpa de esto habrá que atribuírselo al “Canelo”, quien sigue siendo el peleador “zacatón” que no quiere pararse a un verdadero intercambio de golpes que pague a los aficionados, las brutales cifras que se han ido pagando por ver sus peleas y que constantemente genera decepciones en la gente que acude a verlo, porque siempre hay un “pero”.

Que sus seguidores piensen que ganó, crean que ganó o según ellos lo hayan visto ganar, no significa que así haya sido. Los millones de jueces que hubo para esta pelea se han dividido de tal forma que, unos están convencidos de que el mexicano finalmente dio un golpe de autoridad, pero baste decir que no ganó ni por el nocaut que prometió, ni por decisión unánime, sino por decisión mayoritaria, que significa que su triunfo de ninguna manera fue claro, y menos, convincente.

Yo no sé si la gente, Golovkin o incluso Álvarez estén interesados en ver una pelea más entre estos dos boxeadores, considerando que si el “Canelo” hubiera perdido o se hubiera respetado el empate, habría más interés que saber que, como ya ha pasado antes, el mexicano fue beneficiado por el fallo y que en una tercera pelea se corre el riesgo de que esto suceda nuevamente, porque le garantizo que a De la Hoya y a mucha gente, no les conviene que su maquinita de hacer dinero, se vea afectada de ninguna manera.

Es una pena que el potencial del ahora campeón siga quedándose guardado en algún sitio, en vez de reclamar con autoridad su lugar en la historia. En estos tiempos y en los que vengan. Saúl seguirá siendo un campeón de cartón, porque como lo apuntamos la semana pasada, le falta la actitud que lo lleve a ser un gran campeón, que tenga victorias donde no haya sombra de duda. En cada pelea siempre pasa algo, se agrega algo, se maneja algo, su carrera es una de las más tristemente polémicas de la historia y no se ve, menos ahora que está endiosado, como pueda alguna vez finalmente convencer a propios y extraños.

Habrá muchos paisanos cuya nostalgia les gana y por eso viven pensando que el “Canelo” es un gran campeón, y mientras en las transmisiones de televisión nos sigan tratando de vender que se trata del “gran “ídolo” del boxeo mexicano seguirá acrecentando su fama, pero de ninguna manera, será aceptado entre los grandes boxeadores de la historia. Para eso hace falta una actitud que se escribe con “h”, y es lo que el “Canelo” y su gente se niegan a aceptar. Aunque la mona se vista de seda… “canela” se queda…