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RC Deportes

Ana Guevara, el turbulento inicio sin el beneficio de la duda….

Twitter @AnaGGuevara

PARA QUE QUEDE CLARO

 

EDGAR VALERO BERROSPE

No va a ser fácil…. La extraña adicción que tiene este país a golpear a quien triunfa en la vida, no sé si por envidia, coraje o frustración nos ha llevado a ver casos como el de Hugo Sánchez, quien siendo el mejor deportista en la historia de este país no es valorado o reconocido, o el que vivimos en estos días en el caso de Ana Gabriela Guevara, quien luego de una excepcionalmente brillante trayectoria deportiva, ha cometido el “error” de tratar de hacer algo por el deporte de este país…

Han pasado 10 años, casi 11, desde que en el mes de enero de 2008 decidió retirarse de la actividad deportiva, acusando la poca capacidad de resolución de las autoridades de la materia, entre ellas las de la CONADE que comandaba Carlos Hermosillo (que aun no entiendo cuál fue el problema), la Federación Mexicana de Atletismo, la Secretaría de Educación Pública a cargo de Josefina Vázquez Mota y el propio presidente en funciones, Felipe Calderón… Con los tiempos que marcaba Ana en aquellos días en las pistas, hubiera ganado su segunda medalla olímpica y muy probablemente hubiera sido de oro.

Desde entonces Ana ejerció diferentes cargos públicos, en el IDDF (ahora IDCDMX), fue senadora y diputada y fue acusada siempre, por la “mala prensa” que ha tenido, de que no aportó casi nada al crecimiento deportivo desde diferentes tribunas.

Ayer, después de que le fue tomada la protesta como nueva titular de la CONADE, no pude encontrar una sola nota de apoyo al inicio de su gestión. Las críticas se enfocaron en que no pudo acreditar tener ciertos estudios de licenciatura, en el hecho de que no fue el secretario de educación Esteban Moctezuma quien le tomó protesta y las preguntas fueron directo a si tiene o no aspiraciones de ser Gobernadora de Sonora.

Ana Guevara no es Cuauhtémoc Blanco. No estamos hablando de lo mismo. El “Cuauh” ganó las elecciones de Cuernavaca para ser alcalde por la popularidad que le dio su carrera como futbolista. Seguro que aun cuando era extremadamente popular, si la votación hubiera sido, por ejemplo, en Guadalajara, me atrevo a pensar que el efecto no habría sido el mismo. Y aunque se trata de dos responsabilidades radicalmente distintas por el momento, Blanco tiene de una gran aprobación que lo ha llevado a ser gobernador, y si Ana tuviera, que ayer no lo expresó abiertamente, la aspiración de ser gobernadora de Sonora sería legítima, aunque de momento se contraponga a una responsabilidad como la de estar al frente de la CONADE, porque el deporte mexicano requiere de ser atendido de tiempo completo.

Si Ana tiene o tuvo la idea de ser gobernadora, era ahora o nunca, porque la papa caliente que tiene en sus manos con el tema de la CONADE se presta a juicios tan ligeros como que, si las cosas no salen bien en Lima el año próximo en los Juegos Panamericanos, no va a llegar ni a Tokio 2020 y menos al gobierno de su estado natal. Suena cruel, pero es legítimo

Yo conozco muy bien a Ana y se de lo que es capaz. Independientemente de que académicamente tenga o no la preparación para ejercer la administración, lo cierto es que sí sabe cuáles son los problemas y lo único que me preocupa es que su primer círculo con tal de conservar la chamba, no se atreva a decirle y aconsejarla de manera correcta. Porque cada paso que dé va a ser escrutado y cada meta, ya no digamos no alcanzada, simplemente pospuesta va a ser motivo de críticas incluso tendenciosas. Y todo porque cometió el “pecado capital” de haber sido una deportista triunfadora que decidió continuar su vida en el servicio público.

Las comparaciones sobre lo acontecido con otros deportistas-funcionarios han estado a la orden del día, aunque casi nadie se haya tomado la molestia de revisar el trabajo legislativo de la sonorense. Esto no es una columna de defensa de Guevara, sino una reflexión hacia alguien que se merecería al menos, el beneficio de la duda. Es apenas hoy su primer día oficial en funciones y en los medios se habla de muchas cosas que no va a poder hacer o del marco en el que se va a desempeñar, pero creo que casi nadie habla de lo que sí es capaz de hacer.

Considero que Ana tenía que haberse tomado el tiempo de revisar más al detalle la dependencia que ahora dirige, pero ya no se puede hacer más. El trabajo comienza y el no conocer al menos el nombre de quienes estarán para apoyarla es preocupante. El medio deportivo está lleno de advenedizos, lo he visto en los 32 años que he estado metido en este mundo y muchos tienen un buen verbo que les puede dar un puesto cerca de quien no tenga, precisamente, a gente de confianza que quiera trabajar sino vivir de un funcionario x.

Ya el tema del presupuesto de los 2 mil millones de pesos o más, o menos, es secundario, cuando lo que urge son dos cosas, que el proceso de consolidación del deporte social no se detenga (impulsado y desarrollado por Alfredo Castillo con las Academias) y que Ana tenga la conciencia plena que lo primero contra lo que se va a comparar su trabajo y el de quien decida poner en la subdirección de alto rendimiento será el éxito de la delegación mexicana en los Juegos Centroamericanos del año pasado contra lo que suceda en los Panamericanos de 2019, a pesar de que entre sí, estos dos eventos no tengan nada que ver uno con el otro.

Esta historia apenas está comenzando y el futuro se ve, desde mi punto de vista, con un arranque muy turbulento…