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RC Deportes

¿Atlas está en venta?

“Es un privilegio, un compromiso y una gran responsabilidad darle a la afición rojinegra y al Club Atlas el apoyo que se merecen”.

 

Fueron las palabras de Ricardo Salinas Pliego en 2013 al adquirir la Academia. Seis años después, Grupo Salinas piensa en vender el club. ¿Por qué? De acuerdo con información de medios de Guadalajara, el equipo ha generado pérdidas por más de 600 millones de pesos.

Lo que sabemos de la venta de Atlas

Por este motivo, Grupo Salinas evalúa la opción de deshacerse de la institución. Hasta el momento se afirma que hay tres inversionistas interesados; dos de ellos se encuentran en Guadalajara y un tercero que viene desde la capital. El medio El Informador señala que de las tres opciones, dos son las que “llevan mano”. Una de Guadalajara y una de la CDMX.

La primera reúne a empresarios que son aficionados a Atlas e incluso ya han manejado al equipo. Hablamos de Santiago Martínez de la Torre, hijo de Salvador Martínez Garza ex-presidente de Chivas. De acuerdo con TVC, Martínez de la Torre hizo o una propuesta formal por el club. Este grupo mantendría a Rafael Márquez en la institución. En cuanto a la inversión de la capital, se dice que no cuentan con experiencia en el futbol, pero sí con capital y nexos con Grupo Salinas. Dentro de la posible venta se plantean dos escenarios: los inversionistas compran el 100% de la plantilla o adquieren el 100% del equipo. ¿Qué factores llevarán a esta posible venta?

Atlas en lo deportivo no es rentable

Además de las pérdidas monetarias, una de las razones por las que la paciencia de Grupo Salinas se agotó, es lo deportivo. Desde 2014 (considerando que el consorcio empresarial adquirió el equipo a finales 2013) la Academia solo clasificó en cuatro ocasiones a la liguilla. En todas fue eliminado en cuartos de final.

El resto de los torneos, es decir, seis torneos sin contar el Clausura 2019, Atlas no ha clasificado a liguilla. De hecho, durante este periodo, los rojinegros ocuparon el lugar 15 en cuatro ocasiones, el 16 en el Apertura 2016 y el 12 en el Clausura 2014. Otro factor a considerar fue su productividad en ataque y defensa. Ya que en los torneos que no clasificó a liguilla, Atlas recibió más goles de los que anotó. En promedio recibieron entre 25 y 28 goles por torneo, es decir, 1.6 goles por encuentro, mientras que en ofensiva anotaron en promedio 17 goles.

Todos estos resultados provocaron que la posición de Atlas en la tabla de cociente fuese inestable. Nunca estuvo por encima del lugar 11 y llegó a posicionarse en el 16 en los torneos Clausura 2014, Apertura 2014 y Apertura 2018. Actualmente ocupan el puesto 16.  

Ahora bien, si revisamos las cifras en cuanto a fichajes se refiere, tampoco resultan rentables para Grupo Salinas. Pues de 2014 a lo que va de 2019, la academia invirtió la cantidad de 301 millones de pesos –cifras obtenidas del portal Transfermarkt— en fichajes como: Luis Caballero, Walter Kanneman, Christian Tabó, Álvaro Gonzáles, Jefferson Duque, Matías Alustiza, Octavio Rivero, entre otros. Sobra decir, que más de uno de estos jugadores quedó a deber en la institución.

En resumen, la decadencia deportiva de Atlas es una constante de la gestión de Grupo Salinas. La inversión no ha rendido frutos, pues los fichajes durante este periodo claramente no funcionaron para ayudar a Atlas a pelear por los puestos de liguilla; de títulos ni hablemos.

Afición y Grupo Salinas: una separación inminente

Otra constante durante la gestión de Grupo Salinas es la incompatibilidad con la afición. A lo largo de los más de 5 años que este grupo empresarial lleva al frente del club, los seguidores (incluidos los barristas) no están convencidos de que el manejo sea el correcto. Durante este periodo, la afición ha manifestado en más de una ocasión su disgusto con la directiva.

El principal motivo de la ruptura entre Grupo Salinas y la afición son los malos resultados y la venta de jugadores canteranos. Por esa razón hemos sido testigos de mensajes como: “Mucha fiel para tan poco equipo”, “Mi pasión se respeta”, “Se terminó la paciencia” y “Que se vayan todos”. Poco importó que la directiva instalara una pantalla 360 con un precio de 12 millones de pesos. La afición quiere regularidad, algo que no tiene.

Todo este cúmulo de factores marcaron un rumbo que parece inevitable. La venta del club es la única salida para un grupo inversionista que no logró, ni con la presencia de un referente como Rafa Márquez, traer y transmitir estabilidad. Se acabó la paciencia, se acabó la inversión, lo único que parece no tiene límite es el amor que siente la afición por su club.

En septiembre de 2018 hicimos este análisis sobre las causas de la crisis del Atlas. ¿Ha cambiado algo?