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Rusia… La realidad tras la caída del Muro

AP

Antes de la desaparición del Mundo Socialista, la Selección Soviética, entonces conformada por jugadores de las hoy 15 ex repúblicas socialistas era un equipo de respeto. Pero justo antes de que eso ocurriera, en México 86, avanzó por última vez en seis oportunidades a una segunda ronda en un Mundial.

Las amplias y sobrias avenidas de la capital de la Federación de Rusia siguen teñidas de gris, es un gris profundo donde se entremezclan las pocas verdades que se quieren aceptar y las mentiras que sobreviven de un sistema, que por totalitario, nunca permitió que la derrota, aún anticipada, eclipsara los logros que en lo político se anotaba, o presumía anotarse la hoy desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

El Deporte de Estado fue una forma de vida para cientos de miles de ciudadanos de los países que integraron el Bloque Comunista después de la Segunda Guerra Mundial. Mientras la Guerra Fría y la época de los espías eran una realidad, en contraste un maquillado sistema presumía “logros” que hoy sabemos, fueron en realidad una farsa.

El libro de resultados olímpicos registra una multitud de victorias de deportistas de la URSS, y de la República Democrática de Alemania, y de Hungría, y Bulgaria, y Yugoslavia, y Rumania, y casi todas estas naciones tuvieron como sello común, la presencia de un dictador. Ya no se diga la tristeza que embargo durante más de cinco décadas a la alguna vez llamada Isla Bella, Cuba; que envuelta en las sombras del comunismo creó y recreó a figuras épicas como Teofilo Stevenson, Ana Fidelia Quirot, Alberto Juantorena, Javier Sotomayor, aunque cada una de ellas se eclipsó en una parte del camino a la gloria mientras saltaban las dudas de las escandalosas evoluciones que sus “súper dotados” cuerpos mostraban al mundo.

Prevalece la muestra del récord mundial de los 400 metros planos. La alemana oriental Marita Koch lo estableció en 1985 en Canberra, Australia. No ha habido una mujer en 32 años que siquiera se acerque a su marca. No Ana Guevara, no Marie José Perec, no Katty Freeman…

EL FUTBOL NO PODÍA SER LA EXCEPCIÓN…

Nombres como el arquero Lev Yashin, la “Araña Negra”, súper estrella del Dinamo de Moscú y tal vez el más grande ídolo del futbol soviético, Oleg Blojín (máximo anotador de la historia de la URSS), Valentín Ivanov quien hizo 26 goles entre 1956 y 1965 o Victor Kólotov el ídolo soviético de los 70´s, mediocampista del Dynamo de Kiev que ganó seis ligas soviéticas, la Recopa de Europa y la Supercopa Europea, formaron parte de la Selección absoluta que compitió lo mismo en Mundiales que en Juegos Olímpicos.

Y tal vez los comunistas llegaron tarde al Mundial de 1950, por eso ninguna nación con esa ideología, salvo Yugoslavia, participó en el evento donde Uruguay hizo añicos los sueños de millones de cariocas…

Pero a partir de 1954 y durante los siguientes 46 años, la omnipresencia soviética, ejemplificada en sus socios ideológicos, mantuvo en vilo al mundo del futbol, que de no haber sido precisamente por Brasil o la República Federal de Alemania, Italia, Inglaterra y Argentina, hubiera sufrido lo que si vivió en los Juegos Olímpicos.

La Tragedia de Berna frenó a la gigantesca Hungría de Puskas, Kocsis, Czibor y Zakarias, esa que sembró el terror en Europa, infringiéndole incluso a Inglaterra, la primera derrota que sufriera el Equipo de la Rosa ante un equipo del continente.

En los Mundiales subsecuentes, la presencia de equipos como Yugoslavia, Checoslovaquia, la Unión Soviética, Hungría, Rumania, Polonia, Bulgaria y hasta Corea del Norte, la del 66 que humilló a Italia, fue una costumbre. Los socialistas reclamaban su parte de la fiesta.

Era tan evidente la situación que cuando las dos Alemanias participaron en el Mundial del 74, la República Democrática derrotó en la primera ronda a la República Federal 1-0 en Hamburgo. Vale la pena recordar que siendo el Estadio Olímpico de Berlín una de las sedes y donde se llevó a cabo la final, ubicada en Berlín Occidental, el sorteo permitió que tanto la RFA como la RDA jugaran al menos un partido en ese lugar. Para la historia.

La URSS calificaría por última vez a una segunda ronda en su historia en el Mundial de México 86, tres años más tarde cayó el Muro de Berlín y empezó el declive del que aún ahora, más de tres décadas después, no ha podido enderezar.

EL DOMINIO EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS…

En los Juegos Olímpicos mientras tanto, a partir de los Juegos de Helsinki en 1952, en 9 de las siguientes 10 ediciones, fueron selecciones socialistas las ganadoras de la Medalla de Oro y habría que agregar que la que no ganaron, fue la de 1984 porque no participaron, pero aún en 1988 la URSS se coronó campeona.

Así que, en sucesión, Hungría (3 veces), la URSS (2), Yugoslavia, Polonia y Checoslovaquia, se llevaron el título olímpico. Más aún, siete naciones de ese bloque ganaron medallas de plata, Yugoslavia (2), Checoslovaquia, Bulgaria, Hungría, Polonia y Alemania Democrática y además sumaron otras siete medallas de bronce, Bulgaria, Hungría, Alemania Democrática, Yugoslavia y la URSS (3).

En cambio, desde 1992 cuando entró la regulación de las Selecciones Sub-23, sólo una nación, Polonia, ganó una medalla (de bronce) en 1992 en España.

LA NUEVA REALIDAD…

Rusia tuvo un largo y exitoso camino atrás del muro socialista y se le acreditan históricamente los logros de la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que incluyen el título de la Euro en 1960, la primera de la historia y los subcampeonatos del 64, el 72 y el 88.

Sin embargo, tras la caída del muro socialista, Rusia ya como estado independiente, sólo obtuvo el tercer sitio hace 9 años en Austria-Suiza 2008 cuando era dirigida por Guss Hiddink. A cambio de eso, fue eliminado en la primera fase en las Euros del 92, 96, 2004, 2012 y 2016 y a la del 2000 ni siquiera calificó.

Ya en los Mundiales ni que decir. Desde México 86 en que avanzó a los octavos de final, fue eliminado en primera ronda en 1990, 1994, 2002 y 2014, y no pudo calificar a Francia 98, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

De hecho, tras el cese de Fabio Capello quien fracasó al frente del equipo en el Mundial de Brasil 2014, pero que siguió hasta julio del 2015, el actual entrenador Stanislav Cherchesov, es el tercero en el cargo pues sucedió a Leonid Slutski.

A partir del enero del 2016, Rusia tiene 3 victorias en 14 partidos internacionales incluyendo la Euro del año pasado. Y desde que Slutski está a cargo, suma idénticos números de victorias empates y derrotas con 3 en cada departamento y en su última salida la semana pasada, empató ante Chile en Moscú.