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RC Deportes

Prepara Usain Bolt su último acto

AP

El sábado competirá por última vez, si todo marcha como debiera, en la final de los 100 metros del Campeonato Mundial en Londres. Frente a la prensa en su primera y última presentación asegura que “no voy a perder, no tendremos ese problema…”

La sonrisa de Usain Bolt no la apaga nada. Ni siquiera los cuestionamientos de los afortunados periodistas que pudieron hacerlo en la rueda de prensa en la que se presentó antes de lo que será su última actuación en los Campeonatos Mundiales de Atletismo que inician el viernes en Londres, en el mágico Stratford Stadium donde hace cinco años obtuvo tres medallas olímpicas de oro.

Esta vez, decidió participar sólo en el relevo 4X100 y en la prueba individual de los 100 metros. No en los 200. Probablemente no sea la versión más rápida del extraordinario atleta jamaicano que maravilló al mundo a partir de los Juegos Olímpicos de Beijing en el 2008 y que siguió su camino a la leyenda en 2012 en Londres, en el mismo estadio donde competirá este fin de semana, y, finalmente, en Río de Janeiro el año pasado.

Ya no tiene el triple triple, la falla de Nesta Cárter, descalificado por doping en el equipo de relevos que compitió en el 2008, lo despojó de una de sus medallas en el 4X100, pero sigue siendo triple campeón olímpico de los 100 y los 200 metros.

Podría decirse, además, que tiene otro triple, ha dominado también en los Mundiales los 100 metros, en Berlín, 2009, Moscú 2013, Beijing 2015, sólo oscurece el récord su descalificación por la salida en falso en Daegú que lo privó de cuatro títulos del mundo consecutivos, que si tiene en los 200 metros. No importa. “Quiero que mis récords prevalezcan, quiero que mis hijos crezcan y que a los 15 ó 20 años, aún puedan ver mis récords vigentes”.

Los campeonatos mundiales, entonces, también son su especialidad. De hecho, quizá lo único en lo que no sea una estrella, es en el futbol, pero según expresó ayer, aún espera una llamada de José Mourinho para integrarse a las filas del Manchester United. Perdura su hazaña de Berlín, cuando en el azul tartán del Estadio Olímpico registró una marca que sueña sea para siempre: Nueve segundos. Cincuenta y ocho centésimas. Nadie ha osado acercarse a la plusmarca mundial de la prueba reina del atletismo. Ni él mismo…

Pretende ser, como fue en la presentación, “el más rápido para siempre…” Tal vez no tenga esa vigencia su récord, pero al menos, es casi un hecho que nadie de su generación, de la previa y de la que sigue, es un desafiante real, no lo es su compatriota y amigo Yohan Blake (9.69) a quien heredó el título en Daegú con su descalificación, ni otros que en la curva descendente de su carrera han dejado de ser una amenaza.

Pero Bolt ha desafiado al mal humor en un evento en el que hizo su primera presentación y a la vez última, previa a un campeonato del mundo. Tras un desfile de halagos a su carrera en videos presentados en las pantallas, llegó un inesperado discurso que rompió la dulzura empalagosa del momento. El aclamado actor norteamericano Samuel L. Jackson, conocido por ser uno de sus más grandes admiradores y amigos, se dirigía al ganador de 8 medallas olímpicas, 11 títulos mundiales y seis récords del mundo, “Hey Usain, gracias por todas las emociones, gracias por ser ese impresionante “hijo de puta” que siempre has sido”, mensaje que fue rotó por la carcajada de los asistentes y por la respuesta de Bolt: “Es grandioso ser reconocido por grandes personalidades…”

Y luego, con maestría, como siempre, esquivó una pregunta lacerante de un periodista jamaicano, uno de las decenas que estaban en el salón, quien le cuestionó que pasaría si pierde el sábado: “- No puedo creer que me preguntes eso –dijo Usain con asombro y luego se acomodó para continuar, -de cualquier forma no tendremos ese problema, eso no va a suceder”…

LOS RETADORES DE USAIN BOLT… Hablemos del campeón olímpico de Atenas 2004 y campeón mundial en Helsinki 2005, Justin Gatlin, cuyo mejor registro al tope de sus facultades fue 9.79 a 21 centésimas de Bolt, y que apenas pudo llevarse el bronce en Río el año pasado en los Juegos Olímpicos. O Tyson Gay que también tiene ese número como su mejor registro, y el recuerdo de sus tres medallas de oro en Osaka en el 2007, aunque siga gozando de su victoria en los 200 metros en ese Mundial superando al joven Bolt.

Quizá la nueva sensación del atletismo norteamericano Christian Coleman, que por cierto tiene la mejor marca de este año con 9.82, sueña con madurar y sorprender al mundo, aunque 24 centésimas en la prueba reina, es una eternidad.

El soberbio André de Grasse, el canadiense, llega también a tratar de desafiar a Bolt, aunque su mejor registro, el impresionante 9.69 de Estocolmo en la Golden League este año, haya sido con una brutal corriente de aire (4.8 metros por segundo) en sus espaldas. O Akani Simbine el sudafricano quien con 9.94 el año pasado acabó en el quinto lugar olímpico, como sea, serán siete adversarios en la pista de Stratford el sábado, cual más seguramente ha soñado con algún día derrotar a la gran estrella de Jamaica.

“¿Y si pierde en su despedida? ¿Qué hará?”, le preguntaba un atrevido reportero de los cientos que se dieron cita. El Relámpago, que llega séptimo del ránking mundial, cortaba por lo sano: “No va a suceder, así que no tendremos ese problema. Por alguna razón siempre me dan como perdedor, pero eso me motiva más. La última carrera de 100 que corrí fue en 9.95. Muestra que iba en la dirección correcta, voy adelante, no estoy preocupado. Será una competición muy divertida”. En el Estadio de Stratford en el que ganó tres oros olímpicos en 2012 le esperan De Grasse, Coleman, Gatlin, Simbine… hombres muy rápidos, pero Usain insiste: “Aquí se trata de mantener el tipo. Mis rivales serán cada uno de los 7 hombres que se planten en la línea de salida en la final”.

Bolt, con su sonrisa permanente y acompañado por sorpresa de sus padres, reconoció: “Nunca pensé que sería tres veces campeón olímpico de 100 y 200, ni que haría los récords mundiales”. Pero también lanzó un deseo: “Espero no ver a nadie que bata mis récords. Ningún atleta alguna vez desea que su récord mundial sea batido. No quiero verlo. Quiero que mis hijos vean mis plusmarcas cuando tengan 15 y 20 años y pueda decirles: ‘Véis, sigo siendo el mejor”.

¿Qué hará cuando se retire? “Va a ser difícil, el atletismo es todo, lo he estado haciendo desde que tenía 10 años, no sé qué quiero hacer, por eso quiero jugar al fútbol, nunca se sabe. Estoy esperando a que me llame Mourinho. Podría actuar en películas de acción. Pero no le engaño, estoy deseando ver mi primer 100 de un gran campeonato como espectador”. Reconoció que le encanta que le digan que es “una leyenda” y que la gente que no sabe inglés le pare por la calle y le haga su gesto de El Relámpago. El próximo sábado hará su último 100 individual en unos Mundiales. Renunció al 200. Londres aguarda al jamaicano que ha cambiado el atletismo del siglo XXI.

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