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La Regla 9-9 y el Mundo Guajiro…

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PARA QUE QUEDE CLARO

Yo siempre he dicho que no hay mexicanos de primera y mexicanos de segunda. Todos los que somos “mexicanos” tenemos los mismos derechos y obligaciones. La Constitución no hace distingos, aunque la Federación Mexicana de Futbol no ha podido manejar la situación de la mejor manera.

Para la FMF si hay “mexicanos de unos” y “mexicanos de otros”. Y por eso la ridícula decisión de incrementar en “una plaza” el número de espacios reservados para los jugadores mexicanos en la Liga de las Naciones, mejor conocida como Liga MX, en la que el torneo pasado hubo 201 jugadores no nacidos en nuestro país conformando las plantillas de los 18 equipos de la Primera División, a mí al menos, no me deja satisfecho.

Y no se trata de cuestionar todo lo que pasa en la Liga. Cuando se han tomado decisiones valiosas e inteligentes, aunque pocas ante la avalancha de malas decisiones, las hemos halagado y aplaudido. Pero no entiendo, sigo sin hacerlo, de qué forma la Regla 10/8 y ahora la Regla 9/9, puede beneficiar el desarrollo del futbol nacional.

El complicado formato de registro que se basa en que si un jugador tenía o no 18 años cumplidos cuando fue registrado en México, si tiene o tuvo certificado de nacimiento expedido por autoridades mexicanas, o incluso si se naturalizó antes o después de cierta edad, no sólo es difícil de entender, es hasta ocioso, pues sigue beneficiando a los vivales que se aprovechan de los puestos de responsabilidad que les entregan los dueños de los equipos, para seguirle dando vuelta a lo que se pueda y no perder la oportunidad de seguir ganando dinero “legalmente”, pero inmoralmente.

Que el Veracruz haya tenido más de 20 jugadores no nacidos en México el torneo pasado es un insulto. Insulta a los que quieren ganarse la vida decentemente, y no tranzando aprovechándose de las múltiples lagunas reglamentarias que hay en la Liga MX y hasta en la forma en que opera la FMF.

Ahora, 201 jugadores de los 450 que en teoría deben de sumar en total los 18 equipos de la Liga si se limitara a 25 elementos por cada escuadra, son un insulto a la moderación, un insulto a la inteligencia de quienes si quieren que el futbol mexicano progrese, aunque en ese grupo multitudinario de jugadores haya un buen número de jugadores hijos de mexicanos nacidos en el extranjero, en particular en Estados Unidos, y otro tanto de elementos que legalmente asumieron la responsabilidad de llamarse “mexicanos”, por amor verdadero al país, por amor a sus familias o por amor a la lana, cualquiera que haya sido el caso, y, por supuesto un montón de sudamericanos y hasta un africano (Tabárez el del Santos) o un francés (Gignac, porque el otro ya se fue).

No, no hay forma de que alguien me convenza que esto beneficia al futbol mexicano, porque mientras hay algunos jugadores como el “Chaco” Jiménez que se han convertido en ejemplos a seguir, hay un montón de muchachos, quienes ni siquiera hacen el gran negocio jugando en México, o haciéndose pasar por mexicanos, pues son los múltiples promotores los que de verdad se llevan el dinero, mucho dinero, con la complicidad complaciente (sí, eso quise decir, “complicidad complaciente”) de muchos nefastos directivos y hasta dueños de dudosa reputación que pululan en el medio futbolero de México.

Yo con todo respeto (y sin él) le preguntaría a Enrique Bonilla, quien dicen que es el presidente ejecutivo de la Liga, pero que la verdad no decide ni los horarios de las conferencias de prensa, si de verdad hay un motivo para sentirnos complacidos por esta mediana decisión que insulta la inteligencia de quienes si evolucionamos y empleamos nuestra capacidad de raciocinio (eso que nos diferencia de los animalitos del Señor), y que vemos que esto es poco menos que una burla.

Tan simple que era haber puesto una regla que dijera “Cada equipo podrá tener en su plantilla hasta X número de jugadores “no nacidos en México” (que incluye mexicanos “pochos”, mexicanos nacidos donde sea y “extranjeros-extranjeros” o “extranjeros- naturalizados”), apuntalando que en la cancha sólo podría haber un número X de elementos que pertenezcan a esa categoría. Así de simple…

Pero no. Se trata de hacer que las cosas sean tan confusas que hasta pareciera que se quiere proteger a los que hacen negocios sucios con la humanidad de los futbolistas en nuestro país. Algo así como lo que pasa en la Cámara de Diputados, donde se vota siempre a favor de mantener las prebendas y prerrogativas que tienen estos funcionarios, que necesitan “asesores”, vehículos y un seguro de gastos médicos que sea más digno que el “indigno” (para ellos) servicio de salud pública de México. Ellos son los que votan, por eso no pasa nada.

Y como la FMF es el “Mundo Guajiro” con sus propias leyes aterrizado en la tierra de los mortales, entonces vemos decisiones como esta mentada regla que es, en sí, una absoluta farsa. Una burla…