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RC Deportes

Hechos, no palabras…

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PARA QUE QUEDE CLARO

Cuando empezó el presente sexenio todos estábamos muy contentos. Al menos los que estamos involucrados en el mundo del deporte. En posiciones de crucial importancia se ubicaban gente del deporte como Carlos Padilla en el Comité Olímpico, Horacio de la Vega en el IDDF, Jesús Mena en la CONADE y Fernando Platas en el IMCUFIDE. Sólo que eso fue hace cinco años…

Con diferentes grados de éxito o de reprobación, justificado o no, cada uno se ocupó de su trabajo, aunque en el particular caso de Jesús Mena, siendo un funcionario consentido del presidente Peña Nieto desde que estaba en el Gobierno del Estado de México, en alguna parte del camino se tropezó. No fue con una piedra, sino con un durísimo sinodal como el ex secretario de Educación Pública Emilio Chuayfet, quien de alguna forma le perdió la confianza, lo confrontó y por supuesto terminó forzándolo a dejar el puesto.

Lo que ha sucedido en los últimos tres años nos ha mostrado que no todos estamos preparados para ejecutar cualquier labor. A Fernando Platas, cuyo historial como persona y deportista se le puede poner una palomita de “excelente” sin embargo le empezaron a tronar las palomitas en su segundo año de funciones y ha entrado en una fase de silencio, donde ha tenido que confrontar situaciones complicadas como el que se le acuse de ser facilitador de promotores deportivos. Esto es algo que nadie le ha podido probar, y que yo dudo mucho que ocurra, pero de que se ha mencionado no hay forma de negarlo.

El Comité Olímpico Mexicano ha pasado de ser un organismo de pronto gris y sin autoridad, a ser un fuerte jugador, sobretodo porque la historia institucional de Carlos Padilla Becerra, quien puede jactarse de ser un gran negociador, le permitió confrontar el complicado 2015 y salir avante, tendiendo lazos con la CONADE, por ejemplo, y dejando claras las funciones y responsabilidades de cada quien.

El pasado domingo en Ciudad de México, el Medio Maratón Internacional captó la atención de la urbe más poblada del mundo y la participación de más de 35 mil corredores. El IDDF comandado por Horacio de la Vega, es de las pocas instancias que se mantiene sana a la vista de la ciudadanía. De pronto hay atorones que fuerzan los menos beneficiados en su gestión, pero que quedan absolutamente superados cuando vemos que la ciudad se ha convertido en una verdadera Capital del Deporte. Y no hablo sólo del relumbrón de la Fórmula Uno o la NFL, hablo de trabajo en las delegaciones, en los deportivos, en esos sitios donde no hay cámaras de televisión ni reporteros, sino gente esperando tener un lugar decente para practicar una vida saludable, como es su derecho constitucional.

Allá en Guadalajara mientras tanto, la CONADE, ya sin controversias, ya sin reproches, excepto aquellos que generan, como en el caso de De la Vega, quienes han visto afectados sus intereses personales, ha iniciado la fase final del selectivo de la Academia de Beisbol, donde luego de que más de 30 mil chavitos de todo el país pudieron participar en las fases regionales, conoceremos a los integrantes de la primera generación del proyecto de Alfredo Castillo.

Cuando en abril pasado acudimos al lanzamiento de la Academia, había muchas preguntas sobre si funcionaría o no. Hoy, cuatro meses después, al sumarse por decenas de miles los beneficiados de esta iniciativa, fondeada parcialmente por la CONADE y con el apoyo de empresas del sector privado, ya se sabe el rumbo, se conocen los alcances y se puede palpar la razón de la instauración.

No se trataba de quitarle el trabajo a las Federaciones, porque incluso las que han querido sumarse lo han hecho, ni tampoco se trataba de hacer el trabajo que han dejado de hacer esas instancias, se trataba de cumplir a carta cabal con uno de los compromisos del Plan Nacional de Desarrollo presentado por el presidente Peña Nieto en 2012 y que se había quedado atascado en los escritorios y en la grilla burocrática.

En dicho Plan se planteó la necesidad de aumentar la capacidad para fomentar que toda persona tenga acceso a la cultura física y al deporte, con la innegable necesidad de que hubiera mejores sistemas de competencia y seguimiento de talento que permitieran el desarrollo del potencial deportivo de los jóvenes en nuestro país, pero en todos los rincones. No sólo en las grandes urbes. Castillo planteó, desarrolló y ha puesto en operación la Academia, que precisamente fija su rumbo para cubrir estos objetivos. A partir de ayer en Guadalajara se está viviendo la realidad de un proyecto en el que pocos confiaron en su inicio, pero que ya incluso probó el éxito de su formato con el básquetbol, y ahora será con el beisbol en el selectivo nacional final.

Cuando ya se aproxima de forma vertiginosa el final del sexenio, empezamos a temer que lo que se ha hecho bien no tenga continuidad. Sería lamentable que una vez más, la guerra sucia política, hiciera desaparecer el trabajo que han consolidado los responsables de cada dependencia. Que esta historia (sexenio) tenga final feliz puede ser mucho pedir, pero nos consta que hay quien sí se ha preocupado por dejar huella en su trabajo… Los hechos hablan…

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