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RC Deportes

Froome se une a la lista negra del ciclismo

AP

Desde que Miguel Indurain ganó por cuarta y quinta ocasión en su carrera el Tour de Francia, no ha habido dos años consecutivos en que los ganadores estén limpios y sin acusaciones de doping.

La lista incluye a gente como Marco Pantani, Alberto Contador, Jan Ulrich y por supuesto, Lance Armstrong.

Han pasado 22 años desde que el Tour de Francia fue ganado en dos años consecutivos por un ciclista que no hubiera o haya estado en medio del escándalo por haber dado positivo en un examen antidoping. El nombre del ciclista español Miguel Indurain permanece, al menos hasta ahora, pulcro en ese sentido…

Bueno, casi…

A Indurain también se le detectó en su momento el consumo de una sustancia prohibida, una medicina para controlar el asma, pero la Unión Ciclista Internacional lo dejó ir limpio. Había ganado en ese 1995 lo que fue su quinto consecutivo y último Tour de Francia…. Ahí quedó, una sustancia para el asma…

Puede ser una casualidad. O no. Chris Froome, quien ganó 4 veces la vuelta francesa, aceptó haber dado positivo a excesivas cantidades de una sustancia conocida como salbutamol durante la Vuelta a España que se celebró el pasado mes de septiembre. También, aquí la casualidad, una sustancia para el control del asma.

A partir de ahora, el nombre del ciclista británico, dominador en los últimos años del ciclismo internacional, estará y se le mencionará cada vez que se hable de los grandes tramposos del deporte internacional. Como ciclista, engrosara una lista que incluye a hombres que se convirtieron en celebridades, pero que durante o después de finalizar su carrera, fueron descubiertos como tramposos profesionales.

LA VERGÜENZA FRANCESA… La lista tiene nombres como Lance Armstrong despojado de sus siete títulos consecutivos entre 1999 y 2005, Floyd Landis (2006), Jan Ulrich, Alberto Contador (2007, 2009, 2010), Marco Pantani (1998), y muchos más, que han provocado que al revisar a quienes han fallado en exámenes antidoping antes, durante o después de la Tour, conviertan de pronto a la lista de los 10 mejores ciclistas de cada edición desde entonces, en una vergüenza internacional.

Si revisamos la lista de 10 mejores en cada Tour en los últimos 25 años, llegamos al extremo que ha habido ocasiones en que apenas un ciclista de esos 10, nunca dio positivo como en 1998, en que 9 de los 10 primeros forman parte de la lista negra, situación que se repitió en el año 2000 y  el 2005, con la dolorosa excepción del 2012 cuando nadie había dado positivo, hasta hoy que se corrió el velo de Froome que había terminado segundo detrás de su compañero en el equipo Sky Bradley Wiggins.

En esta lista de la vergüenza, hay tres estrellas que fueron despojadas de algunas o todas sus victorias en su carrera como es el caso de Lance Armstrong, Floyd Landis o Alberto Contador. Se sabe que Froome quien ha sufrido de asma desde su infancia y ha sido visto en repetidas ocasiones ocupando inhaladores, podría enfrentar una suspensión de un año, aunque la historia está lejos de tener un final definido en ese sentido. Pero por el momento puede seguir compitiendo.

LAS RAZONES DE FROOME… La excusa, una de las muchas que se van a escuchar mientras continua la investigación de este caso, es que sólo siguió indicaciones del médico de su equipo de incrementar el salbutamol para controlar su enfermedad, que se complicó durante la Vuelta a España.

El salbutamol ayuda a mejorar la respiración, lo que es una ventaja para cualquier deportista, pero en un caso como el ciclismo, esto resulta en una ventaja brutal, por eso es que hay quien ha dicho que, si a algunos de los participantes les es permitido usarlo, a todos los demás también se les debería de permitir.

El salbutamol además de incrementar el rendimiento ayuda a incrementar la masa muscular, bajo este esquema es que la Agencia Mundial Antidopaje ha limitado la cantidad que puede ser encontrada en los exámenes de sangre de los atletas.

A pesar de que el médico del equipo le recomendara a Froome aumentar el consumo, el propio Froome debería saber mejor que nadie que en el examen antidoping iba a ser detectada la sustancia y que estaba etiquetada como sustancia dopante a partir de ciertos niveles.

EL EQUIPO “LIMPIO”… Las dos primeras situaciones que quedaran expuestas son que, si Froome realmente siguió las indicaciones del médico, fue demasiado ingenuo, y la segunda, es que acostumbrado a consumir salbutamol para el control de su asma, es poco creíble que no detectara su cambio de rendimiento por consumir una cantidad mayor.

El punto donde el mundo se volteará en contra de Froome, tiene que ver incluso con el fundador y director del equipo Sky, Dave Brailsford, quien a lo largo de los años ha hablado mucho acerca del consumo de drogas por parte de los deportistas, pero sobretodo, para presumir que los integrantes de su equipo jamás las habían consumido.

Brailsford fue el encargado de transformar al insignificante ciclismo británico en una elite de corredores en pruebas de pista capaces de competir al más alto nivel y romper incluso récords del mundo, como fue el caso de Chris Boardman, Bradley Wiggings, Ed Clancy y Steven Burke o Chris Hoy, todos ellos, consumados triunfadores en las últimas dos décadas.

El equipo Sky fue fundado en el 2009, con la premisa principal que sería una organización con “tolerancia-cero” en cuanto al consumo de drogas de mejora de rendimiento y que quien fuera detectado en ese sentido, de inmediato sería expulsado.

Esa propuesta que rayaba en lo absurdo fue cuestionada en múltiples ocasiones al ver como los integrantes del equipo Sky eran capaces de escalar las cumbres de las principales competencias con una facilidad impresionante.

El mundo del ciclismo en pleno pondrá ahora toda la atención para saber si esa premisa del equipo Sky aplica para su integrante más importante. A tal grado se llevó el asunto de la limpieza de los ciclistas del equipo, que hace unos meses fue invitado el periodista Dave Walsh, a quien se acredita la investigación que desenmascaró a Armstrong, a visitar al equipo para probar que “estaban limpios”.

EL DIA “D”… El 7 de septiembre, la fecha en la que se le tomó la muestra a Froome, se dijo que estaba sufriendo de severos ataques de asma y se le había incrementado la cantidad de salbutamol. En la etapa 17 de la Vuelta a España celebrada un día antes, Froome había perdido 42 segundos respecto a su más cercano perseguidor, Vicenzo Nibali mientras ascendían hasta Alto de Machucos.

Pero en la etapa 18, y ya medicado, Froome revivió de tal forma que en la ruta a Santo Toribio de Liébana incrementó su ventaja sobre Nibali hasta 1 minuto y 37 segundos. Para entonces sólo faltaban tres etapas para concluir la prueba, lo que le permitió al inglés convertirse en el primer ganador del Tour de Francia y la Vuelta a España en el mismo año desde 1978 y el primer británico en ganar la prueba ibérica.

EL EJEMPLO… La caída de alguien de las dimensiones de Lance Armstrong, su descrédito y todo lo que ha seguido después, han sido el mejor ejemplo que ni los más famosos integrantes de los equipos más poderosos, han podido sobreponerse una vez que han sido expuestos a la opinión pública.

En 2012, el ciclista norteamericano fue despojado de sus siete títulos del Tour y fue suspendido de por vida para competir en disciplinas olímpicas. Armstrong perdió a todos sus patrocinadores y literalmente su legado. Cerca de los 50 años hay quien lo ve como un paria que lo perdió todo, prácticamente hasta la vida.

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