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RC Deportes

El respeto se gana

AP

MIS CARTAS DESDE RUSIA

EDGAR VALERO BERROSPE EN ROSTOV-ON-DON

 

No fue definitivamente la continuación del partido ante Alemania, pero no tendría por qué haber sido visto de esa manera. México salió a imponer sus condiciones desde el primer minuto de juego y a pesar de tener a un pundonoroso rival, se impuso claramente, teniendo el control del balón y lo más importante, haciendo goles.

Los medios rusos y de todo el mundo hablan de la “Fiesta Mexicana” donde probablemente más de 30 mil aficionados de nuestro país atiborraron la Arena Rostov y respondiendo a las predicciones de todo el mundo, se divirtieron en grande, con lo que pasaba en la cancha y fuera de ella y no hubo grito, si muchos cantos y porras, el Cielito Lindo, el ¡México! ¡México! y ahora hasta se coreó el “Profe Osorio, Profe Osorio”, que luego de la segunda victoria del Tri, está en comunión con su equipo, con el público y hasta con un amplio sector de la prensa.

Hubo quien se pasó de listo diciendo que el técnico mexicano “sólo” rotó a un jugador, salió Hugo Ayala y entró Edson Álvarez, pero la verdad, ver que en la alineación de entrada se repitieron 10 nombres, como acto de justicia y de lógica futbolera de aquello de “equipo que gana repite” fue uno de los más notables avances en cuanto a lo que la gente quería de Osorio y lo que realmente necesitaba el equipo nacional.

El Tri peleó los espacios en cada sector de la cancha, marcó férreamente a los coreanos, los asfixió y luego los obligó a defenderse con diez casi todo el primer tiempo, no sólo ocultándoles el balón sino atacando de manera constante, con cambios de ritmo, de velocidad, de banda. Y como ya se puede decir que se está haciendo una costumbre, cuando fue requiero que Guillermo Ochoa apareciera, apareció para apagar las pocas esperanzas de los rivales, excepto por el golazo que metió Son ya en tiempo de compensación.

Osorio ya le imprimió a México un sello, nos guste o no, controla el balón y luego envenena al rival con contragolpes que se están convirtiendo en la marca de la casa, sobretodo cuando se tiene a jugadores con la velocidad y el talento del Chucky Lozano y Miguel Layún, quienes ahora sí, a la primera, encuentran conjunción con Vela, Guardado y el Chicharito. Herrera se mueve excelente y se apoya con naturalidad en zaga o distribuye con el apoyo del capitán del Betis.

En dos partidos, Osorio dejó de ser el malo de la película y el meme ese que circuló que mencionaba la “brillante” estrategia de jugar de la patada durante casi tres años, para descontrolar al enemigo, y a la hora de la verdad, desplegar un futbol bonito, que contagia y emociona.

Lo que sí debe de quedarle bien claro a Osorio es que la lección fue incluso muy buena para él, en el sentido de que no requería ajustarse a lo que hiciera el rival, sino más bien, hacer que el rival haga lo que el Tri mande en la cancha…

Hasta para eso le ha alcanzado ahora al equipo mexicano. Y la lógica, que pocas veces funciona en el futbol, ha funcionado con México, pues tal vez encontrar a Alemania como le tocará a Corea, forzada a la victoria para calificar, debe ser más complicado que cuando enfrentó al Tri, con la soberbia dibujada en el rostro de sus jugadores y con menos ritmo. No digo que por eso le ganamos, pero coincido con Osorio de que era mejor de entrada, que más adelante.

Y si, tuviera que ser un cataclismo para que el Tri no avance. Pero estoy convencido que el camino que aún le queda a este equipo es largo en este Mundial. Hay, según se puede observar, material para competirle al tú por tú a quien sea, y contra Suecia se va a ratificar. Estoy convencido de que el equipo tricolor es mucho más que los escandinavos como estaba convencido y lo dejé de manifiesto en estas páginas, de que somos mejores que los coreanos y que estábamos en condiciones de pelearle a Alemania “un buen resultado”.

En el pasado México siempre fue visto como un país que ha enviado selecciones competitivas, sobretodo desde que iniciamos “la nueva Era” hace siete Mundiales en Estados Unidos 94, pero una cosa es ser competitivo y otra es que te vean con respeto y el equipo de Osorio es visto con respeto, a pesar del 7-0 que no se va a borrar nunca, pero que pudo haber sido el ir hasta el fondo para luego tener un resurgimiento como el que vive aquí en Rusia, donde en un par de encuentros ya se nos mira de otra forma. Ya no somos los “buena onda”, el Tri es un equipo que impone condiciones, esa quizá sea, la mayor diferencia con los equipos que le precedieron…