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RC Deportes

El que avisa no traiciona

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PARA QUE QUEDE CLARO

La mañana de ayer en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se dio un hecho sin precedentes en la historia del deporte en México. Antonio Lozano, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo, fue detenido y llevado al Reclusorio Sur de la Ciudad de México para que responda a la acusación de desvío de casi 5 millones de pesos de recursos federales que le fueron entregados para la promoción de esta disciplina en México.

En febrero pasado, en medio de un monumental escándalo, Alfredo Castillo, director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte había declarado que “El Estado Mexicano irá hasta las últimas consecuencias en contra de aquellos dirigentes corruptos que han ocupado para beneficio personal los recursos que les fueron asignados para el apoyo y desarrollo de diferentes disciplinas deportivas en México”.

Castillo, entonces metido también en una confrontación directa con la Federación Internacional de Natación y el Comité Olímpico Mexicano, había advertido durante muchas semanas y meses que no iba a tolerar la presencia de directivos corruptos y que la CONADE no era una especie de caja chica de dirigentes que debían comprobaciones de millones de pesos de recursos federales y que exigiría que cumplieran con cabalidad su obligación de transparentar en qué habían sido ocupado ese dinero.

En la lista de organismos que aseguraba Castillo que no habían cumplido, estaban las Federaciones nacionales de Atletismo, Boxeo, Tiro con Arco, Béisbol, Basquetbol, Ciclismo, Natación y otras, y ya se vislumbraba que muchas de estas organizaciones, aunque quizá no todas, habían ocupado incluso facturas falsas para comprobar gastos, pago de hoteles en los que nunca se hospedaron, aviones que nunca se utilizaron, viáticos que se ocuparon para beneficio personal, gastos de representación no autorizados, campamentos que nunca se llevaron a cabo, y una lista monumental de irregularidades.

Ayer por la mañana, cuando llegaba procedente de Mexicali, Lozano fue detenido por agentes de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, quienes lo llevaron al reclusorio, no con una orden de presentación, sino con una orden de aprehensión obsequiada por un Juez Federal, concediéndosele el plazo legal de 72 horas, es decir hasta las 9 de la mañana de este jueves 22 de diciembre, para que presente su defensa de los delitos que presumiblemente se le imputan.

En una nota publicada en el Diario Reforma por mi amigo el reportero Adrián Basilio, informa que habló vía telefónica hasta Suiza con el Lic. Ricardo Contreras, presidente de la Federación Mexicana de Boxeo, quien declaró que lo que más le preocupaba, es que “Castillo empiece a hacer efectivas sus amenazas”.

A mí me extraña de Contreras, quien es un excelente abogado penalista, que haya declarado lo que acabo de citar, pues Castillo efectivamente “amenazó” con que iría hasta las últimas consecuencias, pero más que una “amenaza”, el titular de la CONADE les “avisó” y se podría decir que hasta les dio chance de que aquellos que tuvieran cola que les pisaran, hicieran lo que fuera necesario para no enfrentar una tremenda situación como la que está viviendo en este momento Antonio Lozano.

De los manejos extraños en la FMAA se ha hablado mucho, incluso las diferencias de su antecesor Mariano Lara y del propio Antonio Lozano, provocaron que en 2008 Ana Gabriela Guevara decidiera renunciar a su carrera deportiva porque nunca estuvo de acuerdo en sus manejos.

Al sentarse este precedente, me pregunto ¿cuántos directivos más están en la lista de espera para enfrentar a la justicia?… Aquí ya no hablamos de si Castillo tenía razón o no, lo que sí hizo el titular de la CONADE, fue actuar con la determinación que no lo hicieron ninguno de sus antecesores, dígase Bernardo de la Garza, Jesús Mena y hasta Carlos Hermosillo, quienes dejaron pasar “strikes” de casi todos los “amafiados” dirigentes deportivos, quienes por años vivieron del presupuesto federal, utilizando los recursos que les entregaban para su beneficio personal.

Me queda claro también que la razón, en su totalidad le corresponde al titular de la CONADE, y que, si en el camino alguien puede demostrar que son inexactas las acusaciones en su contra, la justicia lo deberá determinar, que no paguen justos por pecadores, pero que todos aquellos cínicos y ladrones dirigentes deportivos que han vivido robando el bolsillo de los mexicanos, que enfrenten todo el peso de la justicia, caiga quien caiga…

Hace unos días en estas páginas, Castillo señalaba que alguien tenía que tomar decisiones, aunque fueran impopulares, hoy queda claro, por lo que vemos, que no le tembló la mano a pesar de los tiempos complicados que vivió en los últimos meses.