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El futbol da oportunidades a Europa

AP

En el viejo continente los conflictos bélicos por las diferencias raciales, sociales, ideológicas o políticas han provocado la desintegración de naciones enteras, para conformar otras que aún se mantienen distanciadas o en alerta, pero la Unión Europea de Futbol ha logrado ecualizar o aligerar las tensiones para poder tener un torneo donde todos los miembros participan por vez primera.

El arranque de la Liga de las Naciones de Europa reavivó la teoría de que el futbol es una de las pocas medicinas que tiene el mundo en lo general, para poder conciliar en algunos casos, las milenarias disputas raciales, económicas y sociales.

El deporte en general ha contribuido de manera notable, pero aún así, los Juegos Olímpicos han sido boicoteados mayormente en dos ocasiones, Moscú 80 y Los Ángeles 84, y de forma mucho menos importante al menos en otras tres o cuatro, en las que algunas naciones, sólo algunas, no han querido asistir por diferentes razones. Pero un Mundial, nunca ha sido objeto de una disputa mayúscula a pesar de que tanto Estados Unidos en el 94 y Rusia este año, ya organizaron el evento.

La UEFA puso en marcha un torneo donde por vez primera sus 55 afiliados participan de manera igualitaria, tal y como ocurrió con la más reciente eliminatoria mundialista, exceptuando el hecho de que Rusia, que organizó el Mundial, no fue incluido por razones obvias en el proceso de selección, ahora si todos participan.

Entre el jueves pasado y este martes, se realizaron 55 partidos de las diferentes Ligas en las que está dividida la competencia, que tiene 16 grupos en vez de los 9 tradicionales de las eliminatorias y donde el ranking de las selecciones fue el primer parámetro con el que se acomodaron los grupos, pero luego aparecieron una serie de factores que contribuyeron a que naciones en conflicto, no quedaran sembradas juntas.

Las confrontaciones en los grupos nos mueven a reflexión. Algunas selecciones de países tan parecidos, tan distintos o tan conflictuados entre sí, que sólo se entiende que jueguen entre ellos porque el deporte tiene esa magia.

Hay ejemplos de lo irrazonable que podría ser si la confrontación no fuera futbolera, ver a gente de esos países encerrarse en una competencia, desde la identidad hasta la raza, porque en Europa si prevalecen las razas, las trazas de la historia política del continente que se ha ido transformando a veces por la razón, pero las más de las veces por la guerra de razas o las guerras fratricidas entre quienes no se reconocen como hijos de la misma historia

RAÍCES SÍ, INTERESES NO… Está el ejemplo de Inglaterra y Escocia… Países independientes en el futbol, pero unidos en el deporte olímpico bajo la bandera del Reino Unido de la Gran Bretaña, los antecedentes de los hijos de los Celtas reflejan una gran diferencia ideológica entre, quienes finalmente construyeron el Imperio Británico y quienes fueron sometidos, tribus de los territorios de Gales, Escocia e incluso Irlanda, y que de alguna forma mantienen una identidad a pesar de que en alguna época fue su fuerza, unidos, la que expulsó a los Romanos de las islas británicas.

LA CONVENIENCIA… Andy Murray, quien fuera el tenista número uno del mundo, fue condecorado y convertido en Caballero de la Reina después de ganar la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y Wimbledon en 2015, y sí, siendo escocés de nacimiento, en Glasgow, fue aclamado como “británico” en el momento de la fiesta.

Otro ejemplo en ese mismo territorio, por así llamarlo, es el caso de Gales, el de Gareth Bale, que comparte la isla principal de la Gran Bretaña, y en el Grupo B4, compite contra la República de Irlanda, nación soberana e independiente hace casi un siglo, que tiene una larga frontera con Irlanda del Norte, territorio fiel a la Reina de Inglaterra. No es un secreto la guerra fratricida que se dio en ese lugar entre los miembros del Ejército Republicano Irlandés y el gobierno británico.

LOS BALCANES… El conflicto, que se ha prolongado casi tres décadas en la era moderna, pero que data de siglos atrás en la zona de los Balcanes, partiendo del norte de Grecia, dio lugar a que se formaran siete nuevos países con la desintegración de Yugoslavia. Croacia, Serbia, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia, Montenegro y más recientemente Macedonia y Kosovo, donde es común escuchar de conflictos bélicos.

Sin embargo, por citar aquí algunos casos, Serbia figura en el mismo grupo de Montenegro, y la siembra evitó que Kosovo y Macedonia que comparten más que su frontera con la bélica Albania, quedaran lo más lejos posible, recordando que los conflictos entre estas naciones y Serbia han generado cientos de miles de desplazados y por supuesto un incontable número de víctimas a lo largo, insisto, de tres décadas de conflictos bélicos fratricidas.

No hace mucho tiempo, Novak Djokovic, el multicampeón del tenis internacional, hijo de serbio y madre kosovar, dijo que Kosovo era parte de Serbia y que así tendría que mantenerse siempre, mostrando su inconformidad en contra de la independencia de la nueva y pequeña nación.

LOS EX-SOVIÉTICOS… En la zona europea que controla la UEFA, juegan 11 ex repúblicas soviéticas, que han quedado sembradas en 8 grupos diferentes, con Ucrania y Rusia en la Liga B; Estonia y Lituania en la C, y las otras 7, Georgia, Letonia, Kazajstán (en el mismo grupo), Bielorrusia, Moldavia, Azerbaiyán y Armenia en la Liga D.

Las otras 4 nacientes naciones, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, compiten en Asia.

MÁS CONFLICTOS. Alemanes y holandeses no tienes los mejores antecedentes históricos recordando simplemente las dos Guerras Mundiales del siglo pasado, y por supuesto está el conflicto bélico entre Turquía y Grecia por el control de Chipre, que a últimas fechas provocó el surgimiento de la nación no reconocida internacionalmente de República Turca del Norte de Chipre. No se puede dejar de lado que Eslovaquia y la República Checa que alguna vez fueron Checoslovaquia, están juntos en el mismo grupo B1.

Ya de salida no se puede dejar de mencionar que contra del reconocimiento de España, Gibraltar, la pequeña punta de la Península Ibérica en el Mar Mediterráneo, existe como miembro con pleno derecho en la UEFA y participó en una eliminatoria mundialista por vez primera tras ser reconocida su federación de futbol en 2013.

Al final del camino, si pequeños principados como Luxemburgo, San Marino, Andorra o las Islas Faroe, Malta o Islandia forman parte de la geografía futbolera europea, Gibraltar tenía el mismo derecho que hoy ejerce, en un continente con múltiples conflictos bélicos, diferencias brutales de ideología y constantes choques por la supremacía racial, pero que afortunadamente rara vez se traducen en conflictos en la cancha, el futbol sigue siendo, por gracia de un Ser supremo, un calmante gigantesco para la autodestructiva naturaleza de los seres humanos.

Por cierto, que el primer fin de semana de la Liga de las Naciones de la UEFA, nos presentó tres curiosos duelos entre los países menos poblados de los que integran a esta asociación, Liechtenstein (38,000)-Gibraltar (30,000), Kosovo (192,000)-Islas Feroe (49,000) y San Marino (33,000)-Luxemburgo (550,000). Toda una curiosidad.