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RC Deportes

El eterno complejo de inferioridad…

AP

(O, 200 años de historia y bravuconadas)

 

PARA QUE QUEDE CLARO

Nadie me lo ha contado. Lo he vivido de primera mano en Honduras, en El Salvador, en Costa Rica, en Nicaragua, en Guatemala y Panamá… En Jamaica y San Vicente… En Trinidad y en Haití… Para mi suerte salí vivo de todos esos lugares, aunque el pronóstico era que alguien se podría haber quedado ante la agresividad vestida de orgullo nacional… Pero no es orgullo nacional… Ni a nadie se le va la vida en un partido, aunque sea de selecciones representativas del país que sea…

Si hemos visto en cambio, la enfermiza equivocación de confundir a fuerza un partido de futbol o de otras disciplinas en un asunto que tiene que ver con que el orgullo patriota de algunos “fanáticos” se vea mancillado…

En El Salvador, allá en el Cuscatlán me dieron un “hule” azul para cubrirme mientras empezaba a llover, para que nadie se diera cuenta de que soy mexicano y que eso pusiera en riesgo mi integridad. En Costa Rica la gente solía ser más relajada, últimamente ya no sucede eso…. Pero en Honduras, y particularmente en San Pedro Sula, uno entiende porque es una de las ciudades más peligrosas del mundo cuando en pleno estadio, supuestos “periodistas”, agraden a sus colegas no sólo de forma verbal sino hasta físicamente. Y eso que no me ha tocado ninguna victoria del Tri en tierras hondureñas… Pero es que el resultado es lo que menos importa.

Y resulta ser una tristeza, que gente que tenemos el mismo origen, que llegamos a pertenecer a una misma nación, el antiguo Reino de la Nueva España, y que por cuestiones geográficas e históricas quedamos desmembrados en un montón de naciones haya un odio irracional, si es que hubiera una forma de odiar racionalmente.

Los que nos tocó nacer acá, no somos culpables de lo que les pasa a los que les tocó nacer allá, en Centroamérica. Pero el odio cultivado de manera equivocada ha pasado y por mucho, los límites de la racional (aquí sí) e inteligente competencia deportiva para convertirse en un asunto de irracionales (acá también) actitudes que nada tienen que ver con el deporte.

Hace un par de días, un jugador panameño llamado Adolfo Machado, tuvo uno de esos arranques “valentones” para criticar algo que, evidentemente añora, no tiene, no vive, que es el mejor nivel desarrollado por la selección mexicana de futbol a lo largo de la historia, y aún, recientemente, a pesar de Juan Carlos Osorio, y soltó un montón de expresiones que lo posicionaron en el nivel que le corresponde, de ser un jugador del montón, que en México no hubiera tenido chance de nada, y que por ende, ataca y critica parea desahogar sus frustraciones que son las mismas, casi, de sus compañeros de equipo y de muchos jugadores de muchas “selecciones” del área.

México no es el gigante de la Concacaf. No lo ha sido, así lo testimoniamos y documentamos ampliamente en estas páginas. A los 20 años de frustraciones entre 1970 y 1990, le han seguido otros 24 años de días de incertidumbre y desencanto. Si hubo alguna vez una distancia entre los Centroamericanos y los mexicanos fue más que nada debido a las circunstancias de desarrollo que se han dado históricamente.

Sí en cambio, los que tenían la necesidad de vender en la tele, y ayudar a que la venta fuera mejor, han creado un estereotipo que nada tiene que ver con la realidad. Pero atrás del mencionado estereotipo hay una realidad que nadie puede negar. Salvo contadas excepciones, históricamente, realmente, México tiene y ha tenido muchos y mejores jugadores que la mayoría de las selecciones centroamericanas.

Y no es sólo un asunto de nivel de desarrollo, es un asunto incluso de condiciones morfológica y de biotipos. Somos “primos”, casi “hermanos” pero llevamos un par de siglos de tener una mejor nutrición, una mejor preparación y otros aspectos que si han marcado una diferencia, razón por la cual el Tri ha ido, ya a seis Mundiales consecutivos, algo que en este momento sólo puede decir Estados Unidos que ha superado, pues ellos no han dejado de acudir desde 1990, aunque México no ha dejado de avanzar a la segunda vuelta de las fases finales donde quiera que se hayan disputado.

Pero si para este joven panameño que juega en la liga de quinta que es la MLS, misma liga de quinta donde lamentablemente juegan los hermanos Giovani y Jonathan y a donde acabará dentro de unos meses Carlos Vela, México y sus jugadores son historia, son un grupo sobrevalorado, y sobre reconocido, la solución es muy fácil y el viernes puede solucionarse a su favor. Que vengan y que nos metan una goleada. Que logren su propio “aztecazo”, que nos callen jugando mejor y venciéndonos sin pretextos.

Esa es la solución a las habladas, mismas que, por cierto, han surgido de la mente poco privilegiada de muchos que han tomado por buenas las publicaciones de algunos medios de comunicación que han querido vender al Tri como lo que no es…

Tengo algo bien claro, tal vez México no ha sido nunca el “gigante” de la Concacaf. Tal vez nunca existieron grandes distancias entre las selecciones de Concacaf y el Tri, y por eso nos eliminaron dos veces y nos descalificaron por tramposos en otra de las últimas 16 eliminatorias, considerando además que nos regalaron dos boletos por organizar el evento…

Si, puede ser que todo eso sea cierto. Pero también es cierto que Panamá y la gran mayoría de las selecciones del área no han ido nunca a un Mundial y es probable que nunca vayan… México no es el gigante de nada en el futbol, pero si es mejor, ha sido mejor y seguirá siendo mejor que los rivales que el destino le puso en suerte en su zona clasificatoria y de eso, no tenemos la culpa. Ni la FIFA…

México se independizó de España en 1821, sólo dos meses antes de que lo hiciera Panamá, sólo que el general José de Fábrega se equivocó y en vez de seguir peleando por una nación independiente, prefirió rendirse al encanto de Simón Bolívar y agregar a su país a la Gran Colombia… Lo demás, han sido casi 200 años de historia que un bravucón futbolista o muchos, no van a poder cambiar….

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