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La flama conmemorativa, llegó a Veracruz

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Veracruz.- La flama conmemorativa, llegó al Puerto de Veracruz como hace 50 años abordo del Cañonero Durango, quien entregó a los primeros mexicanos la llama olímpica procedente de Olympia, Grecia para iluminar con su espíritu la edición XVIIII de los Juegos Olímpicos de la era moderna, Mexico 68.
Este viernes a bordo el buque escuela Cuauhtémoc, llegó la llamada flama conmemorativa para iniciar la ruta que siguió el fuego olímpico en 1968 y que derivó con el encendido del pebetero en el Estadio Universitario el 12 de octubre.
Hace 50 años Veracruz se convirtió en la puerta del olimpismo en America, dijo Jimena Saldaña, vicepresidenta del Comité Olímpico Mexicano.
A diferencia de aquella época en que todo el puerto se reunió para recibir aquel fuego, en esta ocasión unas 10 mil personas reunidas en el malecón en plena zona naval revivieron aquella historia que le dejó a Mexico nueve medallas olímpicas. “Ha sido muy emotivo recordar estos momentos. Tuve la suerte cumplír mis sueños y hacerme Olimpica con una medalla de bronce, dijo Mari Tere Ramirez, quien habló ante una multitud que atenta la escuchó y le ovacionó por su logro histórico.
Por su parte Horacio de la Vega, Presidente del comité organizador, recordó que aún faltan 20 eventos por celebrarse, y anunció que en la Magdalena Mixhuca, habrá una plaza olímpica con el nombre de todos lo que conformaron esa delegación.
IGUAL QUE HACE MEDIO SIGLO
Portando el mismo uniforme de quienes hicieron el relevo olímpico, a sus 71 años Carlos Diaz Vegas, lució igual como cuando encendió el pebetero en el Estadio Luis De la Fuente.
“Guarde mi uniforme para una ocasión especial – y mira han pasado 50 años y es algo inolvidable. Mis hermanos portaron la antorcha a nado, y fue la primera vez que en Mexico se hizo esto, como muchas cosas que le dieron un sellado y distintivo a nuestra organización.
La llama conmemorativa se quedará unos días en el puerto, ya que tendrá algunas actividades, luego viajará a la Ciudad de México y será resguardado el fuego en el Comité Olímpico Mexicano para después ser llevado el 12 de octubre al Estadio donde se volverá a encender el pebetero, aquel que una mujer por primera vez en la historia del olimpismo, lo hacía en manos de Enriqueta Basilio.

Con información de Edgar Mendoza.