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RC Deportes

¿Qué se vaya o qué se quede?

AP

El momento que vive la Selección Mexicana de Fútbol no debería sorprender a nadie; cuando no hay una buena planeación, una buena elección de proyecto y una nula reacción para corregir sobre la marcha, los resultados son más que evidentes.

La famosa selección “A” que participó en la Copa Confederaciones se quedó en cuarto lugar con actuaciones que dejaron mucho que desear con relación a los jugadores estelares, que se supone son los mejores representantes del balompié local y con serios problemas de estrategia.

La famosa selección “B” transitó por la misma vía en la Copa Oro de la CONCACAF siendo eliminada en semifinales por Jamaica, sin una idea clara de ¿qué es lo que se pretende dentro del terreno de juego?

Culpables, absolutamente todos, Directivos y dueños por elegir a Juan Carlos Osorio, sabiendo que el perfil y el historial no son lo suficientemente fuertes para asumir una responsabilidad como la de entrenador nacional.

El propio Osorio, qué si bien es un estudioso de la disciplina, no ha logrado transmitir esos conocimientos y nos habla como si fuera Bill Belichik o Joe Torre, tratando de convencernos que el fútbol es igual o más complicado que el americano o el béisbol.

Jugadores trepados en un ladrillo, sintiendo que su estancia en Europa los hace inmunes de críticas, que los vuelven una especie de semidioses a los cuales hay que irles a rezar a las capillas para que acepten jugar con el tricolor y por último medios de comunicación que gastamos planas y horas en discusiones tan absurdas tratando de tener la verdad absoluta.

Creo que lo que más molesta es que escuchamos pretextos todos los días por parte de nuestros gobernantes; en CDMX no hay crimen organizado, vamos saliendo de la crisis, con 6 mil pesos se puede vivir, no hay narco – gobierno y hasta que Duarte podría salir libre, etc. Para que todavía vengan los del fútbol a decirnos que las últimas actuaciones no han sido un fracaso y que el objetivo es el mundial, eso también calienta, sobre todo cuando el fútbol es una distracción, no un distractor, que por cierto no es lo mismo.

Iremos al mundial y por desgracia no pasará nada, habrá que pensar desde ahorita quién va a sustituir a Osorio, que de paso hay que reconocerle que es una de las personas más educados que ha tenido el tricolor, eso sí, ni quién se lo recrimine.

¿Se debe ir o no Juan Carlos Osorio? Te espero en @jromerogrc