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RC Deportes

Lo que dejó la NFL

AP

Vivir en el país del no pasa nada a veces cansa, desespera y decepciona. El lunes 21 de noviembre la mejor liga deportiva del mundo, la NFL, visitó nuestro país en el Estadio Azteca con el partido entre los Raiders de Oakland y los Texanos de Houston, una verdadera fiesta para los aficionados al fútbol americano y para los miles de seguidores que tienen los Raiders en todo el país.

Previo a la visita, el organismo emitió un comunicado que hace oficial y público, con las recomendaciones a los jugadores de ambos equipos, no pedir servicio al cuarto, no tomar agua que no sea embotellada, no salir a la calle, no acercarse a los cajeros automáticos, no tener contacto con la gente, no comer absolutamente nada que no esté dentro de su menú, como si hubieran llegado a un hotel de paso, hostal o casa de huéspedes; llegaron a los mejores hoteles de la ciudad con calidad mundial y con más estrellas que los Yankees de Nueva York en sus puertas.

Más que una exageración, una falta de respeto a quienes los reciben con los brazos abiertos, que hicieron hasta lo imposible para que la estancia y el evento fueran una de las mejores experiencias en sus carreras y nadie, absolutamente nadie, va a negar que nuestra querida capital está llena de delincuencia y malas experiencias, pero no para esta clase de visitantes distinguidos.

Sí la imagen que se tiene de la ciudad es tan desagradable ¿por qué la NFL decidió traer un juego de temporada regular? Simple y sencillamente porque se fueron cargados de dólares gracias a la fanaticada que gozó desde el primer minuto la experiencia dentro y fuera del estadio.

La liga ofrece su espectáculo, México lo compra, sin que ninguna de las dos partes sea menor a la otra y si vas a hacer recomendaciones, por favor en privado, en corto como dice la banda y por el otro lado alzar fuerte la voz y señalar que al lugar donde llegas ha trabajado y la mayoría de las personas que lo habitan son de lo mejor.

Y a pesar del trabajo y del esfuerzo, nunca falta el gracioso imbécil que va a un estadio a demostrar que quedó trunca su educación primaria y apunta con un láser a un jugador que está haciendo su trabajo para intentar divertirlo y los que están cerca no se atreven a denunciarlo y señalarlo para que sea sancionado y así de fácil no pasó nada, molestó todo el partido y ese precisamente fue el punto que más se comentó dentro y fuera del territorio nacional, echando a perder todo el trabajo de cientos de personas para que esta visita fuera inolvidable para todos.

Pero acá si pasa, acá en @jromerogrc tú haces el cambio